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DEPORTE Y AUTOESTIMA

enero 14, 2014
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Está científicamente demostrado que el ejercicio físico estimula el desarrollo de los músculos, así como el buen funcionamiento de los aparatos y sistemas del organismo, incluido el cerebro. Físicamente éste último recibe más oxigenación a través de un mejor flujo sanguíneo, lo que a su vez genera una mejoría en tu estado físico y, por lo tanto, también psicológico.

Si hablamos de las hormonas que segrega nuestro organismo durante la actividad física (Endorfinas,  Serotonínas  y  Dopaminas,  entre otras) entendemos que son hormonas encargadas de sentir bienestar físico, entre sus características se encuentran:

ENDORFINAS: Tienen un rol importantísimo en la recuperación, reducen el dolor, crean un estado de bienestar, potencian las funciones del sistema inmunitario, mejoran el humor, etc.

SEROTONINAS: denominada la ´´hormona del placer´´ se trata de una hormona que influye en el humor, regula el sueño, el apetito y la presión.

DOPAMINAS: Tiene muchas funciones en el cerebro, influye en el comportamiento, la cognición, la actividad motora y la motivación.

 

 

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Es por esto por lo que podemos entender que el deporte influye directamente sobre nuestra autoestima.

Físicamente está demostrado que sí, pero y si vamos más allá y decimos que la motivación que provoca conseguir objetivos a corto o medio plazo hace que te sientas mejor contigo mismo, que después de un día infernal en el trabajo donde vienes con muy mal humor esos 30 min de running han hecho que lo veas todo diferente, que después de establecer pequeños objetivos que vas consiguiendo sólo con tu esfuerzo, te planteas otros de mayor escala que también quieres y puedes superar, y que al hacerlo incrementa la confianza en nosotros mismos y, en consecuencia, nuestra autoestima se refuerza.

En resumen, el deporte no sólo mejora nuestra condición física, sino que tiene consecuencias muy positivas para nuestra funcional cerebral y anímica.  No hablamos de fuertes entrenamientos ni metas complicadas, tan sólo de mantenernos en constante movimiento, de superarnos poquito a poco cada día y de ir subiendo pequeños escalones que nos hagan sentir confianza en nosotros mismos.